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Todo lo que debes saber para preparar pavo

En Recetas Nestlé® queremos cocinar pavo en cualquier época del año

En el mundo de las carnes parece que hay algunas que están reservadas para algunas ocasiones específicas. Un ejemplo de esto es que en Navidad se suele preparar pavo, sin embargo, también es un alimento magnífico para cocinar en cualquier momento del año.

En Recetas Nestlé® queremos profundizar en esta carne, por eso, vamos a hablar de sus cortes, algunos derivados, unas cuantas ideas para prepararlo, salsas que lo pueden acompañar y unos cuantos consejos que nunca están de más.

¿CUÁLES SON LOS CORTES DEL PAVO?

Cómo sucede con los otros tipos de carne, como la de res o la de pollo, en el pavo también encontramos varios cortes, cada uno con sus características particulares de textura y sabor, y que podemos cocinar en diferentes platos y usando distintas técnicas.

  • El lomo o tenderloin: aunque en realidad hace parte de la cara interna pechuga (por eso tiene el mismo color), es considerado un corte aparte una vez es extraído. La característica principal del lomo, que está totalmente relacionada con el término “tenderloin”, es que su carne es supremamente suave (“tender” significa “tierno” en inglés).
  • La pechuga: se trata de la parte más conocida y la más exitosa en todos los supermercados y tiendas. Es importante cocinarla correctamente para evitar que quede demasiado seca, por eso es común marinar el pavo (un método que ayuda bastante para que quede más jugoso) o acompañarlo con una salsa. En cuanto al sabor, no es muy intenso, pero igualmente es rico, mientras que la textura es suave. Tiene un color claro. Cocina una pechuga de pavo en salsa de hongos y espinaca, preparada con Sazonador MAGGI® Natusabor.
El corte más usado para preparar pavo es su pechuga.
  • Los muslos: a diferencia de la pechuga, los muslos sobresalen por ser mucho más jugosos y tener un sabor más fuerte, por lo que al momento de sazonarlos no hace falta usar muchas especias o condimentos. También tienen una textura suave, aunque no alcanza a ser como el lomo. En cuanto al color, se diferencia por tener tonos más oscuros y cercanos al marrón.
  • Las piernas: en realidad no es muy común encontrar las piernas del pavo, pero no podemos negar que son deliciosas. En Estados Unidos son muy populares en algunos parques de diversiones, y sobresalen por el gran tamaño que tienen, en especial cuando las comparamos con las piernas de pollo, que son mucho más comunes.
  • El cuarto trasero: un corte repleto de sabor compuesto por una parte del lomo, las piernas y los muslos. Acá encontramos una textura principalmente jugosa y un sabor fabuloso.

DERIVADOS O FIAMBRES DEL PAVO

Podemos encontrar los distintos tipos de carnes, ya sea de cerdo, pollo o cualquier otra, en diferentes presentaciones más allá de los cortes. A estos se les conoce como fiambres.

Para entender mejor de lo que estamos hablando, hablemos de algunos ejemplos con el pavo:

  • Jamón de pavo: normalmente se hace con la pechuga o el muslo, por lo que su color puede ser claro u oscuro. También, lo más común es que tenga poca cantidad de grasa. La recomendación al comprarlo es fijarse que está hecho con 100% carne de pavo, puesto que en algunos productos se suelen mezclar con otras. Este jamón es estupendo para hacer un sándwich o añadir a una ensalada. Prepara unos cubos de pavo con miel y manzana.
  • Salchichas de pavo: entramos al territorio de los embutidos. Aunque es verdad que las salchichas más comunes se hacen con carnes rojas, cada vez hay más espacio para estas alternativas con pavo que se destacan por tener menos grasa. Sin embargo, también vale la pena leer las etiquetas para asegurarnos de comprar un embutido que está compuesto únicamente por carne de pavo.
Jamón de pavo.
  • Hamburguesas de pavo: este es un caso similar al anterior. La hamburguesa más común se prepara con carne de res, pero la de pavo, poco a poco, se ha popularizado como una opción para quienes buscan nuevos sabores o quieren reducir el consumo de carne roja.
  • Carne molida de pavo: aunque es un derivado poco común del pavo, nos da un abanico de opciones gigantesco para usarla en la cocina. Por ejemplo, se pueden hacer unas albóndigas o hamburguesas caseras. Podemos tomar como punto de partida las recetas con carne molida de res y empezar a usar la de pavo como un remplazo.

IDEAS PARA PREPARAR PAVO

Una de las grandes cualidades de este alimento al momento de cocinarlo es que tenemos muchas opciones para hacerlo. ¿Quién dijo que hay que esperar hasta Navidad o fin de año para comer un buen pavo?

En Recetas Nestlé® nos encanta aprovechar la buena comida y, como hemos visto entre sus cortes y derivados, el pavo definitivamente es un tipo de carne que vale la pena consumir con más frecuencia, así podemos darle más variedad a nuestras preparaciones.

Pero antes de empezar a cocinar, es importante tener algunas cosas en cuenta.

  • La higiene es fundamental en la cocina, por eso antes de empezar a preparar cualquier plato tenemos que lavarnos las manos.
  • Si vamos a seguir una receta, lo primero que tenemos que hacer es leerla despacio y asegurarnos de que tenemos todos los ingredientes. Incluso vale la pena revisar las cantidades.
  • Una mesa organizada es el mejor espacio para cocinar, así que una buena idea es tener listos y a la mano todos los utensilios e ingredientes que vamos a necesitar.

UN ALIMENTO VERSÁTIL

Hay muchos platos con pavo como protagonista, pero para conocerlos tenemos que mirar más allá de las tradiciones navideñas. Estas son algunas ideas deliciosas:

  • Brochetas de pavo: comenzamos con una preparación sencilla y perfecta para compartir en algún tipo de reunión, sobre todo una parrillada. Lo mejor es acompañarlo con algunas verduras, como trozos de pimentones de diferentes colores, tomates o cebolla. Prepara unas brochetas alegres de pavo y vegetales con mayonesa reducida en grasa MAGGI®.
  • Ensalada con pavo: sabemos que las carnes y las verduras son muy buenas amigas. Sus sabores y colores se complementan de maravilla para crear platos estupendos que nos dejan una sonrisa. El pavo no es la excepción, pero hablando de ensaladas, la rusa es una de las que mejor funciona con este alimento.
  • Pavo encebollado: las verduras las podemos cocinar o comerlas crudas, claro está, después de lavarlas. Una opción exquisita es asarlas en el miso sartén en el que preparamos el pavo, al mismo tiempo. La cebolla y el pimentón son una excelente idea para hacerlo.
Preparar un pavo relleno nos permite usar una gran variedad de ingredientes.
  • Espagueti con pavo: normalmente comemos espagueti con una salsa boloñesa con carne de res, aunque muchas veces también incluye cerdo (así hacen el ragú en Italia). También encontramos tocineta en la salsa Alfredo. Pero vale la pena aprovechar el pavo, sobre todo con una salsa blanca que va muy bien en esta combinación.
  • Pavo relleno: aunque sabemos y entendemos que se trata de un plato con un peso muy fuerte en las tradiciones navideñas, tampoco podemos negar que es delicioso y perfecto para una reunión. Vale la pena tenerlo en cuenta, además que podemos darle rienda suelta a toda nuestra creatividad culinaria para hacer el relleno.
  • Sándwich de pavo: un snack estupendo para recargar energías a media mañana o en la tarde, aunque dependiendo del tamaño puede convertirse en un buen almuerzo. Como siempre, un sándwich debe tener también verduras y, por qué no, queso. Algunas salsas aportan textura y sabor. Conoce cómo se hace un sándwich de astronauta con Mayonesa Reducida en grasa MAGGI®.
  • Arroz con pavo: si existe el arroz con pollo, ¿cómo no vamos a preparar también un arroz con pavo? ¡Es que tiene todo el sentido! Además, podemos usar tanto la pechuga, como el jamón de pavo.

SALSAS PARA ACOMPAÑAR EL PAVO

No es nada extraño que el pavo, en especial cuando se trata de la pechuga, quede un poco seco al cocinarlo. Esta es una de las razones por las que las salsas son tan frecuentes como acompañantes de este alimento.

La pechuga de pavo va muy bien con las salsas.

Esto, vale la pena aclarar, no es un punto negativo. Todo lo contrario. Las salsas son todo un universo inmenso de sabores, colores y texturas que los fanáticos de la cocina adoramos explorar. Acá hay todo tipo de posibilidades.

  • Salsa de cítricos: cuando pensamos en cítricos, nuestra mente inmediatamente piensa en sabores ácidos, con frutas como el limón, la naranja o la mandarina, que funcionan muy bien para preparar salsas con toques dulces.
  • Salsa de arándanos: continuamos usando frutas para preparar salsas, aunque en este caso nos limitamos a una en la que podemos tener un juego de texturas interesante dejando trozos de arándanos sin triturar.
  • Salsa de queso: aunque es una combinación que nos encanta, el pavo también funciona con otros sabores que no son dulces. Las salsas de queso, que pueden incluir, por ejemplo, parmesano o queso azul, son muy buenas para un evento en el que queremos ser un poco más formales o elegantes. Conoce cómo se hace una salsa de queso, usando leche descremada LA LECHERA®.
  • Salsa picante: nuestro ejemplo es para los que adoran esa sensación caliente en la boca. La ventaja es que hay formas de manipular el nivel de intensidad. Un truco muy sencillo para reducir el picante es sacar las semillas de los chiles.
  • Salsa de champiñones: acá es donde se encuentran dos de los alimentos más versátiles que podemos encontrar. Una salsa de champiñones va bien con muchas cosas, entre ellas la carne de pavo, que puedes preparar con Crema De Leche De La Lechera ®.  

TIPS SOBRE EL PAVO

  • ¿Cómo elegir el mejor?: a simple vista es importante fijarse en el color de la piel, que cambia si el pavo está fresco o congelado. El primero debe verse con un color rosa claro, sin manchas o tonos azules o púrpura; el segundo debe tener una carne blanca Por su parte, la textura no debe sentirse pegajosa, y si tenemos la posibilidad de tocarlo, al apretarlo debe ser firme. Por último, alejémonos de los olores ácidos.
  • ¿Hembra o macho?: en términos generales, la carne de la hembra es más suave que la del macho.
  • ¿Cómo conservarlo?: si únicamente lo vamos a refrigerar, es importante dejarlo enfriar antes de guardarlo en el refrigerador, dentro de un recipiente; de esta forma tenemos entre 4 y 5 días para consumirlo. Si queremos que dure más tiempo, podemos congelarlo.

 

Fuentes:

https://www.alimente.elconfidencial.com/gastronomia-y-cocina/2018-11-05/cortes-recetas-pavo_1636493/

https://www.revistalabarra.com/campanias/delipavo/cortes-de-pavo-para-incluir-en-sus-tablas/

https://www.dia.es/compra-online/el-truco-del-dia/curiosidades/los-cortes-y-derivados-del-pavo

https://fdc.nal.usda.gov/fdc-app.html#/food-details/168092/nutrients

https://fdc.nal.usda.gov/fdc-app.html#/food-details/167873/nutrients

https://www.gastrolabweb.com/tips/2021/11/25/fresco-congelado-tips-para-escoger-el-mejor-pavo-para-navidad-17814.html

https://www.realhomes.com/news/how-long-can-you-keep-cooked-turkey-in-the-fridge-for

https://www.simplejoy.com/freezing-leftover-turkey/

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