Durante el embarazo, hay muchos aspectos alimenticios que cambian. La cocina local, los ingredientes tradicionales y los hábitos culturales influyen en lo que se come durante el proceso.
La alimentación en el embarazo atraviesa diferentes fases. Algunas personas notan que su apetito cambia desde las primeras semanas, mientras otras perciben transformaciones graduales en sus gustos y rutinas. A lo largo de esta etapa, las comidas no solo responden a una necesidad física, sino también a una relación emocional, cultural y social con los alimentos.
En Ecuador, los sabores tradicionales suelen estar presentes en cada etapa del embarazo: desde un batido con frutilla o naranjilla, hasta una humita tibia al desayuno, muchas preparaciones se ajustan naturalmente a los cambios que trae este proceso.
CAMBIOS EN LA ALIMENTACIÓN DURANTE EL EMBARAZO
La alimentación en el embarazo puede caracterizarse por ciertas preferencias nuevas: mayor deseo de alimentos dulces, aversión a algunos aromas fuertes o ganas repentinas de algo crujiente, como canguil o cachos. Estos cambios son comunes y suelen expresarse en horarios inesperados o fuera del patrón habitual.
En algunos casos, las personas gestantes prefieren comidas más suaves, como un bizcochuelo o un sorbete por la tarde, mientras otras buscan mezclas saladas, como papa con tocino o vainitas salteadas con cebollino y culantro.

INGREDIENTES EN LA ALIMENTACIÓN EN EL EMBARAZO
La gastronomía ecuatoriana ofrece una variedad de alimentos que pueden formar parte de una alimentación diversa durante el embarazo. Preparaciones caseras con zapallo, fréjol, choclo, zanahoria blanca o zuquini son frecuentes en hogares donde la cocina conserva su carácter tradicional.
Platos como la parrillada con papas, los sánduches con pimiento o un pie de fruta preparado en casa reflejan una alimentación que, sin necesidad de reglas estrictas, se nutre del entorno, del sabor y del momento.
TEXTURAS Y PREFERENCIAS: LO QUE CAMBIA EN LA GESTACIÓN
La textura de lo que se come puede cobrar un valor distinto durante esta etapa, y es común que la alimentación en el embarazo refleje esas nuevas sensaciones. Algunas personas prefieren preparaciones apanadas, cremosas o suaves, como una colada de maicena; otras buscan opciones frescas y crocantes, como ensaladas con rúcula y aguacate.
El gusto personal también influye: hay quienes disfrutan el ají en pequeñas cantidades, mientras otras evitan sabores intensos o muy condimentados. En todos los casos, la cocina del embarazo se transforma día a día, guiada por lo que el cuerpo siente y por la conexión que cada persona tiene con sus preparaciones y elecciones de sabor.

COMIDAS QUE PODRÍAN INCLUIRSE EN EL EMBARAZO
La alimentación en el embarazo refleja una combinación de antojos, costumbres y disponibilidad de ingredientes, como ya pudiste notarlo. Platos sencillos, sabores tradicionales y recetas familiares se adaptan de manera natural a lo que se desea comer en cada momento. Te mostramos algunas ideas:
- Sopa de zapallo con choclo y papa: una preparación suave y cremosa, común en almuerzos familiares. Puede incluir cebollino picado y culantro fresco para aportar aroma.
- Sánduche de pavo con aguacate y pimiento: ideal para la media mañana o una cena ligera. El pan suave se acompaña con ingredientes frescos y puede personalizarse según el gusto del momento.
- Batido de banana con leche y frutilla: una bebida clásica en muchos hogares ecuatorianos. Se prepara al instante y suele tomarse en desayunos o como refrigerio por la tarde.
- Humita cocida al vapor: preparación tradicional con masa de choclo y un toque dulce o salado, muy presente en desayunos o meriendas en varias regiones del país.
- Ensalada tibia con vainitas, zanahoria blanca y zuquini: servida con un chorrito de aceite y algo de tocino crocante, esta mezcla de verduras cocidas mantiene su lugar en muchos menús caseros.
- Bizcochuelo casero con manjar de leche: presente en muchas tardes, sobre todo cuando hay antojo de algo dulce y horneado. Suele acompañarse con una bebida caliente o un sorbete.
RECETAS PARA UNA MUJER EMBARAZADA:
¿QUÉ SABORES SUELEN GUSTAR MÁS EN ESTA ETAPA?
En la alimentación en el embarazo, los sabores suaves y ligeramente dulces suelen ser bien recibidos. Preparaciones como compotas de manzana, arroz con leche o avena cocida con canela resultan reconfortantes y agradables. También es frecuente preferir alimentos con un toque ácido —como frutas cítricas, jugo de limón o yogur— que aportan frescura y ayudan a calmar ciertas molestias.
Los platos salados, especialmente aquellos servidos calientes y con sabores caseros, como caldos o papas al horno, también forman parte del menú habitual. Aunque cada cuerpo es distinto, muchas mujeres embarazadas optan por evitar lo muy condimentado, mientras otras lo integran en pequeñas dosis, según cómo se sienten en el momento.

¿QUÉ TENER EN CUENTA SI COCINAS PARA UNA MUJER EMBARAZADA?
Si estás a cargo de la cocina en este momento, es importante prestar atención a varios aspectos que hacen parte de la alimentación en el embarazo. La limpieza en la preparación, el punto de cocción y la forma en que se sirven los platos pueden impactar en cómo se recibe cada comida.
También conviene evitar aromas muy fuertes, sabores demasiado marcados o mezclas que generen incomodidad. Cada persona gestante vive cambios distintos, por eso escuchar lo que desea, preguntar cómo se ha sentido con ciertas preparaciones y adaptar la cocina con sensibilidad es parte del cuidado diario.
Fuentes:
- https://www.mayoclinic.org/es/healthy-lifestyle/pregnancy-week-by-week/in-depth/pregnancy-nutrition/art-20045082
- https://www.niddk.nih.gov/health-information/informacion-de-la-salud/control-de-peso/alimentacion-saludable-actividad-fisica-vida/mujeres-embarazadas
- https://www.unicef.org/lac/crianza/alimento-nutricion/que-comer-durante-el-embarazo
