¿Te has preguntado si el aceite de pescado se puede usar para cocinar? Muchos lo asocian con suplementos o usos específicos, pero también tiene un lugar en la cocina. Aporta una textura suave y un sabor sutil que puede complementar distintos ingredientes sin alterar el perfil de tus platos.
Con solo conocer cómo y cuándo usarlo, este ingrediente puede integrarse fácilmente en tus recetas del día a día. Aquí encontrarás ideas, combinaciones y recomendaciones para aprovecharlo y darle un toque diferente a tus preparaciones.
¿DE DÓNDE PROVIENE EL ACEITE DE PESCADO?
Se obtiene a partir de los tejidos grasos de ciertas especies marinas, en especial peces de aguas frías como salmón, sardina, anchoveta, caballa y atún. El proceso consiste en cocer y prensar el pescado para separar el aceite, o en algunos casos, extraerlo directamente.
Este tipo de aceite destaca por su contenido de ácidos grasos omega-3, como el EPA y el DHA, conocidos por sus beneficios para el sistema cardiovascular y el funcionamiento del cerebro. Si bien es común encontrarlo como suplemento, también puede incorporarse en la cocina para dar textura y sabor a distintos platos.

BENEFICIOS DEL ACEITE DE PESCADO
Con esta información en mente, si piensas usar este tipo de aceite, te contamos cuáles son sus atributos, además de los que ya te mencionamos anteriormente, y cómo pueden influir positivamente en tu bienestar al considerarlo en tu alimentación.
- Acompaña el bienestar visual: su consumo es útil para cuidar la salud de los ojos dentro de una dieta balanceada.
- Puede aliviar molestias articulares: incluirlo con frecuencia en tus comidas puede ayudar a mantener la movilidad en las articulaciones.
- Tiene efecto antiinflamatorio: los omega-3 también pueden colaborar con procesos naturales del cuerpo que contribuyen a reducir inflamaciones leves.
- Complementa una alimentación variada: es una forma sencilla de sumar un tipo de grasa saludable sin cambiar drásticamente tus recetas.
Ten presente que lo importante al usarlo en tus platos es reconocer qué te hace bien. Por lo tanto, si este aceite se adapta a tu forma de cocinar, puedes usarlo con tranquilidad en tus recetas habituales y disfrutar sus beneficios poco a poco, sin necesidad de hacer cambios grandes en tu rutina.
¿CÓMO INTEGRAR EL ACEITE DE PESCADO EN TUS RECETAS?
Al tener un sabor marcado y un perfil graso diferente al de otros aceites, el aceite de pescado debe usarse en pequeñas cantidades y en el momento adecuado. Agregarlo con cuidado permite realzar tus preparaciones sin opacar el resto de los ingredientes. Por eso, es importante conocer en qué tipo de recetas funciona mejor:
- En salteados suaves: puede utilizarse al final de la cocción, especialmente en preparaciones con zapallo, fréjol, vainitas o cebolla. Así mantiene su sabor sin perder propiedades.
- En ensaladas frías: combina bien con limón, jugo de naranjilla o culantro, en mezclas con papa, choclo o rúcula. Le da un giro diferente sin alterar el balance del plato.
- En empanizados y masas: puede integrarse al apanado de zuquini o a la mezcla de cachos para una nota de sabor discreta y diferente.
- En sánduches o rellenos suaves: mezclado con cebollino picado o un poco de mostaza, complementa rellenos de pavo, huevo o vegetales cocidos.
- En cremas o sopas: unas gotas justo antes de servir en preparaciones como crema de zapallo, remolacha o zanahoria blanca ayudan a darle profundidad sin que domine.

TRUCOS PARA COCINAR CON ACEITE DE PESCADO
En realidad, la preparación del aceite de pescado y su uso en la cocina es más fácil de lo que parece. Basta con saber con qué ingredientes se lleva bien y en qué platos cotidianos puede incorporarse sin modificar la esencia de tus recetas.
De todas maneras, hemos preparado unas recomendaciones que favorecerán una mejor experiencia al momento de usarlo:
- Evita cocinarlo a fuego alto por mucho tiempo: el calor excesivo puede modificar su sabor y reducir sus propiedades. Es mejor usarlo al final o en preparaciones frías.
- Combínalo con ingredientes frescos y cítricos: jugo de naranjilla, limón, culantro o cebollino suavizan su sabor y ayudan a que se mezcle mejor con el resto.
- Guárdalo bien cerrado y refrigerado: es un aceite delicado y conservarlo en frío ayuda a conservar su sabor por más tiempo.
- Mézclalo con otros aceites más neutros: combinarlo con aceite de aguacate o de girasol permite preservar sus beneficios sin que el sabor resalte demasiado.
- Evita mezclarlo con ingredientes de sabor fuerte: si ya estás usando tocino, quesos maduros o ají muy picante, es preferible dejar este aceite para otra preparación.
No lo uses como base para sofreír: por su sensibilidad al calor, no es la mejor opción para empezar cocciones largas. Mejor reservarlo para el final.

¿CUÁNTO ACEITE UTILIZAR EN TUS PREPARACIONES?
Cuando se empieza a cocinar con aceite de pescado, una de las dudas más comunes es cuánta cantidad usar. No se trata de utilizarlo como cualquier otro aceite, sino de aprender a dosificarlo según el tipo de receta:
- En porciones individuales, usa ½ cucharadita: es una medida suficiente para ensaladas, cremas o vegetales cocidos sin que el sabor se imponga.
- Para preparaciones familiares, no más de 1 cucharada: en platos como sopas, guisos o salteados para varias personas, esta cantidad distribuye bien el sabor.
- Si no estás seguro, agrégalo al final: así puedes controlar mejor su intensidad y ajustar solo si es necesario.
- Ten en cuenta el tipo de preparación: los platos fríos o de sabor más suave, como una mezcla de vainitas con papa o zapallo asado, requieren menos cantidad que preparaciones con ingredientes más intensos.
Cada cocina tiene espacio para algo nuevo, y el aceite de pescado puede ser esa novedad sutil que le dé otra dimensión a tus platos. Usarlo bien es cuestión de medida, cuidado y curiosidad.
Si te animas, puede sorprenderte por su versatilidad, en especial si lo combinas con ingredientes frescos o lo incorporas poco a poco en recetas que ya dominas.
Lo importante no es transformarlo todo, sino encontrar formas sencillas de adaptarlo a tu estilo y a lo que te hace sentir bien en la mesa.
